El secreto de la libertad es el valor.

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martes, 14 de diciembre de 2010

Al frente sin valientes

Hoy Argentina nos auto-expone.

Deja el desorden complaciente, para ordenar el desconcierto. Deja de ser ilegal, para ser injusto. Deja de ser incomprensible, y se vuelve incoherente. Deja de mirar adelante, para volverse irreversible. Deja de ocultar sus inseguridades, para tener mas incertezas.

Toda: es de todos, por todos, para todos: sufre. Por nuestras aprehensiones. Nadie la calma, la consuela, la pacifica. ¿Cuándo alguien lo hizo? No es un error del presente, es un error del argentino.
La exponemos, para usarla con tranquilidad. La implicamos para gozarla, sin que nos pida nada a nosotros en forma particular. Víctima de sus hijos, se ve obligada a sacar sus incongruencias, que son las nuestras.
Hoy la Argentina sale, en forma burda, a exponer su absurdo.
El absurdo de legislar, para una argentina tan antagonista como el abecedario. ¿Cómo puede haber una ley justa, en un país tan injustificable? ¿Cómo se puede legislar para la mayoría, en un país de minorías? ¿Cómo se puede unificar en un país tan maniqueo?
No habrá manera de concebir una Argentina conexa, mientras nosotros nos mantengamos independientes. ¿Cómo retener riqueza moral con la pobreza dineraria? En un país sin nación, de donde sacamos al Estado. Un país federalmente estatal, constitucionalmente importado, espiritualmente extra-nacional. ¿Cómo podemos dejar de buscar beneficarnos, con todos sus beneficios?
Argentina, un país con realidades distintas; irreconciliables. La usurpación que hoy nos muestra, nos reconcilia con sus irrealidades. O no sabíamos que la pobreza lleva a necesitar de todos. O no somos todos pobres, viviendo con pobreza.

Hoy, se debate sobre la usurpación de espacios.
Públicos y privados. Sobre la corrección de lo incorrecto; y sobre la dignidad de una vivienda, de forma indigna. De otorgar terrenos, para ganar otros espacios. Botar a los votantes, dentro de un lote.
Hoy todos somos injustos, desjustificables y ajustificados. No, si hay injusticias, todos las sufrimos con gozo. Eso es lo que nos muestra la realidad argentina, a través de la toma de espacios por la gente que no suele tomarse en cuenta.
Los desposeídos, de países, de terrenos, de cuestiones, de morales, hoy quieren imponer sus lógicas. Qué también son comerciales, sin empresas redituables. Mientras tanto, lo de afuera, lo que se ve, es -lo que somos en una mirada- exteriormente analizado. Criticado, de la mejor forma, para saber si resulta interiormente provechoso.
Hoy, son los espacios públicos los que muestran el absurdo de nuestra irrealidad: Argentina. La de todos, que sólo pocos pueden opinar, desde su analisis visible. Pero como siempre, pierde la Argentina. Esa Argentina, la componen los que la excluyen de cualquier prebenda política.


Hoy los que toman los terrenos son aquellos que no tienen, no tuvieron, imposiciones éticas, salvo las que le impusieron los que aprovechan para concretar sus negocios comerciales. Hoy se los critica a los que toman los predios por el ánimo de lucro excesivo, sin un esfuerzo merecido. Hoy se los critica, por pensar como Empresarios.


Hoy pierden aquellos que prefieren perder, a sacarle provecho. Hoy pierde Argentina, aquella a-política.

martes, 7 de diciembre de 2010

A proximar


Una vez más
solo quiero verte
en la preversión del sueño
otra vez más.

La próxima.


Una vez más
vivir quita
pero la Vida dará revancha
tal vez
perderá.

La próxima.


Una vez más
tener tranquilidad da tranquilidad
a veces
demasiado,
quiero tener tranquilidad.

La próxima.

Una vez más
hay que quitarle el tiempo
al Tiempo
y no habrá perdedores.

Tampoco segundos. Estará el
Presente.