El secreto de la libertad es el valor.

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miércoles, 18 de mayo de 2011

Mecanismo y/u organismo

Cuando

Hans Driesch, biólogo
Alemán contemporáneo,
realizaba sus experimentos
sobre la blástula del erizo
de mar,
hizo un descubrimiento

sorprendente.

Dividió la blástula
de dicho equinodermo
en dos
partes iguales.

Como los elementos
del desarrollo están
  simétricamente distribuidos
  en la blástula,
el resultado de la división, de acuerdo
con el concepto
  mecanisista , debería seguir una
  de estás dos
posibilidades: o bien
  se desarrolla un erizo de cada
  mitad, o bien no
  se desarrollaba ninguno,

  por haber sido destruido
  el mecanismo de desarrollo.

Pero ocurrió
  un hecho sorprendente:
el resultado de la división fue un erizo de mar
  completo
  pero proporcionalmente
  más pequeño, de acuerdo
  con la cantidad de proto-
  plasma escindida.

Cualquier fragmento
  separado al azar del protoplasma
  daba lugar a
un embrión completo.


Tomemos
otro delicado animal: la clavelina.
Ascidio marino
  que está compuesto de dos órganos
  principales
  dentro de un cuerpo de forma
  odre.
Si cortamos la extremidad
  del cono se produce el fenómeno
  de la regeneración,
  el cual se observa también
  en el cangrejo, o,
  en menor escala cuando, en el
hombre se cura una herida.
Pero si cortamos la clavelina por
  la mitad no queda substancia
  para una regeneración
  y entonces ocurre
algo increíble.

El animal regresa a su estado original,
  una esfera,
  de protoplasma, procediendo a rehacer
  con su substancia viva una nueva
  clavelina, un organismo
completo.
Ninguna máquina podría hacer esto.
 
Si alguna
  pieza de la máquina se estropeara
  otra pieza
no puede desmontarse
  por si sóla, acoplar
  las partes que quedan y reconstruirse
  de nuevo.
La restitución
  de partes de un animal, por ejemplo,
  la piel, sugiere
  que en el organismo debe haber un principio
  organizador
  que elabora la materia
  hasta conseguir un conjunto.
Dicho principio
  organizador, como la entelequia
  aristotélica,
  dispone el organismo en un sistema
 
armonioso.
El organismo ya no aparece
  como
  la suma de sus partes
  sino que es el total
  el que determina
las partes.

domingo, 15 de mayo de 2011

Almeyda, un millonario que no quiere plata.


Hay Pelado… Cuánto tengo para agradecerte…
Tanto. Hasta un sueño. Porque hoy… me regalaste un visión.
Confieso que he soñado con River, eh. Juro que soñé muchísimo con nuestro manto sagrado. Y… cuánto hemos… gritado.
Por ejemplo, para empezar, siempre soñé con hacer goles en River, como Pinino; o, ¡hacérselos a Boca! cómo el gran angelito, 16 goles…; o, darles la vuelta, después de darles un naranjazo y un pepino, como pudo el Beto. Tuve miles de fantasías, todas con River. Todos, con la banda inflándome mi pecho. Todo mi pecho, porque la banda roja la amo, pero el fondo blanco… es tan puro este sentimiento.
Y así, soñaba… jugar en River, como… los Onega. Pero… en realidad… yo quería darle un campeonato a mi amor, como ¡Amadeo! aunque sea desde el arco, pero elevando tantas veces nuestra camiseta; o mejor, siendo el Gran Capitán, también. Salir campeón de América, como en el Enzo. O, la del mundo, como el Tolo. También hacer vibrar a la gente desde el banco, como Ramaooun. E idealizaba, como cada noche que me acostaba, sin otros sueños, porque quería defender exclusivamente estos colores, este orgullo, como Mostaza.
O, llenarla de títulos, como el Negro Astrada. O de alegrías, como el Burrito. También soñé, que no me quería ir a afuera, a pesar de querer ser vendido, como el Cavegol. Y me olvido de tantos sueños, como de tantos jugadores. No me quiero olvidar de Saviolita, cuando lo veía con 16 años esquivar patadas y besarse la que ama.
Creeme que he divagado… tanto, que si me tengo que confesar, hasta tuve un sueñ… el lado femenino, que todos tenemos dentro, lo saqué cuando pensé en vestir la camiseta de ellos, hacerles un gol… en contra, y gritarlo, y gritar mientras muero feliz.
Pero nunca, jamás, imaginé hacer lo que hiciste: El Sueño. El del verdadero hincha de River. ¡Ese! que cumpliste hoy; cuando, sólo, frente a toda la amargura local, te besaste nuestra camiseta. Eso, tiene valor, si se hace perdiendo. ¡Gracias Pelado! Por darme un motivo más para soñar… Vos te convertirse en otro Ángelito, a pesar de ser un león. ¡ETERNAMENTE GRACIAS PELADO!

lunes, 2 de mayo de 2011

El lado oscuro de las flores































Todo perece
efímero
en nuestro mundo
ágil.

Salvo la alegría
de poder encontrar
eternos
nuestros anhelos.

Por eso, no hay nada
ajeno,
más real
que nuestros sueños.

Hay que tener presente
la importancia de la belleza
nuestra
inmutable y existente
en cada uno de nosotros.

En todos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Los Kirchner: genios

Uso sus nombres de pila, un poco por la coincidencia de apellido, pero también porque es a quienes hablan en su discurso, a quien me dirijo. A quienes nos obligan a aceptar ese discurso, como único, quien quiero que escuchen.
¿Reflexión sobre qué? No sobre sus pensamientos en relación a la política que encabezaron ellos, sino por el nivel de adulación que les brindan. Que les confieren.
Adorar a un líder es permitirle abusar de su poder. Primer escalón a un totalitarismo.
Pueden ser/son los mejores presidentes que tuvimos –o los segundos, los terceros, o … X (resuelvan la ecuación)–, buenísimos en materia económica, y fieles defensores del país. ¡Pero no son Dioses! No son mesías; no son nuestros guías. Son, lo que cada uno considere.
No Dioses. Nadie puede ser coherente siendo sobre-alagado. Sobre-valorado. Sobre-dimensionado.
Eso se hizo con Perón, en su momento. Y luego, los años de su gobierno demostraron que mientras la devoción crecía, sus preocupaciones iniciales, disminuían. Pero era un Líder, y se volvió necesario. Imprescindible. Luego, la vuelta. Inecesaria, porque Todo(s) lo obligó(aron) a todo. A ser otro. E, inevitablemente, tenía que ser otro: el Dios que hicieron. Cada uno a su imagen y semejanza. Pero, con distintos egos a satisfacer. Volvió, debiendo demostrar que volvía el Salvador. Imposible reparar ese requisito. A corto plazo, por lo menos.
Hoy, es endiosando a Néstor, que reverencian a Kristina. Y la perjudican. Hacen de ella una Santa; es una mujer. Obligan al kirchnerismo a ser una religión política, con ideales a defender, por sobre todo. Y es un Partido político, con ideas a adaptar, por todos.
Considero que hay que tener cuidado. Todos estamos en la algún lugar de una misma escala, que imagino para la ocasión: 10 (extrema bondad) - 0 (extrema maldad).
Nadie es 11, ni -1. No lo puede ser. No lo marean, exigiéndolo que lo sea. La muestra que considero alcanza, para evitar extenderme mucho: la solicitud de “impedir” que el Premio Nobel hable. Sabiamente la Presidente pidió mesura. ¡NO QUIEREN SER IDOLOS! Son inteligentes y, como saben que no pueden serlo, les piden mesura. Creo que por eso, la Presidenta no quiso participar del lugar que le da Moyano. Que él si, anhelar ser: un Dios imprescindible.
Habrán notado que no soy peronista. Nunca me gustó por el (des)manejo de la política sindical, las distracciones al trabajador y la repartija que hace el líder de los beneficios, para mantener o acrecentar su poder. Lo hizo Menem, destruyéndolos: el dinero salía de otro sector. Lo continúan hoy, manteniéndolos afines mediante ocultas concesiones.
Pero los Kirchner lograron algo más que Perón, y por eso los considero Genios. Hacen participar a los intelectuales, en su endiosamiento.
Así, siguen consiguiendo hacerse imprescindibles, ante los necesitados. Y a través de sus necesidades.
Hoy, hasta para los agnósticos intelectuales, los mayores reprobadores de los peligros del peronismo, creen que no podemos prescindir de ellos. Son Líderes. Y, siempre termina mal. Y, considero que si lees esto, lo sos, encontré la palabra “genios” para referirme a ellos. Para otros no lo son. Para vos será otra cosa. Hay tantas palabras en nuestra Tierra, que no hace falta que se los elevemos a ser dioses, y que ya no entiendan el discurso de los Hombres.
Por eso, yo reflexiono, y creo que el objeto final debe ser el opuesto: debemos hacer de los Líderes prescindibles. Hoy, puede ser nuestra Presidenta. Mañana, cualquier otro. Pero no necesitamos líderes. Sino, la participación de Todos en una Argentina mejor.
Cuando falleció Néstor, los opositores cantaban, por que el país kirchnerista se destrozaría. Los oficialistas lloraban, por que el modelo debacle. No debía ser así. Sólo falleció un gobernante –algunos llanto fueron a los que quisieron a la Persona, y les brindo mi pésame.
Y no fue así, y era obvio. Hoy, Argentina es un gran país. Crece, y continuará en su crecimiento. Tampoco cambiará el crecimiento si no sigue Kristina. No desaparecerá. Porque salir de la crisis del 2001 fue un logro de todos los argentinos (Kirchner, sus ex socios Duhalde, Clarín, los radicales, la justicia y el parlamento fueron parte de los 90). No se fue nadie. Tampoco nosotros, pero si aprendimos mucho. Porque somos un Pueblo que crece, con errores y aciertos, pero buscamos nuestro camino.
Los muchos cambios que vemos: culturales (matrimonio igualitario), democráticos (Ley de Medios), participación política (jóvenes), y el crecimiento económico es Nuestro: de argentina. Nuestra Argentina.
Tenemos cerca una elección, y hay que pensar como continuaremos creciendo. En todos los niveles y aspectos, no sólo en el económico, o en el político. Crecer para ser independiente de los gobiernos externos, y de los internos.
Por eso, ¿qué pasará si no es re-electa Kristina?
Para mí nuestro crecimiento –que, como dije, experimentamos y gozamos– se acelerará, a la par del de Latinoamérica (o de los países exportadores de “comodities”). Para muchos otros, la amplia mayoría, se desacelerará.
Lo importante es que sigamos todos nosotros unidos. Todos los argentinos. Nuestra lucha es ajena, porque es de todos los días. De cada día, y somos los únicos que estamos en todas las esquinas. Seguimos creciendo, pero debemos independizarnos de los cambios abruptos del gobierno que gana. Porque somos un país de iguales, no hagamos Dioses. Nadie lo puede ser, y la obligación que les generamos puede terminar en dictaduras.
Nosotros, Argentina, eligió a estos gobernantes. Por eso, fuimos nosotros, y reflexionemos: lo que logramos, y todo lo que lograremos. Si elegimos, según nuestro crecimiento. Nuestra independencia.
¡Feliz Día del Trabajador, a todos!